sábado, 28 de diciembre de 2013

De Stephen King acerca del horror en la literatura

El horror y el miedo anteceden a la acción. No se le teme a algo que ocurre, se siente escalofríos por algo que podría ocurrir. Leer historias de terror es una forma de ensayar la muerte. Todos tenemos situaciones en donde no sabemos qué pasará luego y eso nos asusta. Como cuando vamos al doctor y nos dice: "Tengo malas noticias para usted". Los pilotos de avión cobran salarios altos para hacer relativamente poco, pero quizás en toda su carrera hay dieciséis segundos en donde aquello que hagan puede salvar la vida de mucha gente. De estas situaciones está hecha la vida. Si escribo la cosa más terrible que me pueda ocurrir, entonces tal vez nunca llegue a suceder. Mi madre solía decirme: "Espera lo mejor, prepárate para lo peor", pero la experiencia me ha demostrado que cada tragedia que se produce, antes se ha evitado por lo menos unas nueve veces. Parte de mi trabajo consiste en decir lo peor que se me ocurre, por ejemplo: imaginarme mordiendo un bocadillo cuando se oye un leve crujido y, de pronto, lo vieras todo lleno de patas peludas. Se supone que debo decir estas cosas y después todos nos sentimos mejor. En el fondo, las historias de terror más que cuentos de hadas, nos hace sentir niños. En situaciones límite, todos tendemos a regresar a comportamientos infantiles.

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